Para saber qué hacemos y cómo lo hacemos
Para conseguirlo debemos ser capaces de repetir una serie de procesos que realizamos de forma natural en nuestra mente y que reproducimos sin ser prácticamente conscientes de ello.
Es el campo de las tecnologías de la lengua, de la ingeniería lingüística, del procesamiento del lenguaje natural y de la lingüística computacional.
Mediante la detección de idioma, el análisis morfosintáctico y el análisis contextual, se examinan las consultas que realizan nuestros usuarios y se preparan adecuadamente para su tratamiento posterior.
Utilizando procesos de búsqueda borrosa o aproximada (fuzzy), búsqueda semántica, búsqueda contextual y búsqueda multilingüe, se realiza la búsqueda sobre nuestros contenidos y se selecciona la mejor respuesta posible, teniendo en cuenta las preferencias del usuario.
De esta forma podemos ofrecer respuestas a las consultas realizadas aun en casos de no coincidencia exacta con el término original, identificando entre otras, las palabras que son flexiones de otras –tiempos verbales, plurales,
diferente género, etc.-, errores ortográficos, compuestos y también aquellas que incluyen signos de puntuación.
Por otro lado, nuestros procesos nos permiten integrar contenidos generales obtenidos de empresas editoras de reconocido prestigio, contenidos de ámbito general o específico generados por nuestros propios redactores, contenidos privados de nuestros clientes y contenidos públicos que podemos encontrar en “la red”.
Finalmente, la configuración de los canales de acceso como clientes de nuestros procesos de núcleo (CKE) y la utilización de tecnología estándar (Web services), nos permite poner a disposición de fabricantes, desarrolladores e integradores las facilidades que ofrecen nuestras aplicaciones.
Disponer de tecnología propia permite que podamos evolucionar según las necesidades de cada uno de ellos, posibilitando la aplicación de nuestra tecnología a todo tipo de dispositivos: e-readers, teléfonos móviles, Net-books, Smartphones, ...